Existe una necesidad urgente de sistemas precisos de detección de gases para todas las operaciones industriales. Estos sistemas protegen a los trabajadores en entornos peligrosos, contribuyen al cumplimiento de la normativa medioambiental y optimizan los procesos. Sin embargo, la mayoría considera que seleccionar el dispositivo de detección de gases adecuado es un problema complejo. Con la gran variedad de tecnologías disponibles, los dispositivos presentan diferentes terminologías y rendimientos tecnológicos.
No seleccionar el detector de gas adecuado puede tener consecuencias perjudiciales. El uso de un detector incorrecto puede ocasionar lesiones, sanciones económicas, errores de medición y desperdicio de recursos de la empresa. Las consecuencias de elegir un detector de gas inadecuado pueden ser técnicas, financieras y estratégicas.
Los dispositivos de detección de gases por láser, electroquímicos e infrarrojos se basan en principios y tecnologías diferentes y cumplen funciones distintas. Por lo tanto, es fundamental comprender las diferencias entre cada uno. El siguiente artículo ofrece una comparación precisa, técnicas de selección y aplicaciones que, esperamos, ayuden a los lectores a tomar decisiones acertadas.
Además, tiene numerosas aplicaciones y costes de selección de dispositivos de detección de gases que a menudo se pasan por alto, con el fin de ilustrar al lector sobre la idoneidad a largo plazo de seleccionar el dispositivo de detección de gases ideal.
Para llevar a cabo operaciones industriales de forma segura y eficiente, el monitoreo de gases es fundamental. En entornos con altos estándares de seguridad, se utiliza para la detección de gases peligrosos o inflamables. Esto es especialmente relevante en áreas de contención y durante fugas de gas. Además, con un monitoreo de gases adecuado, las industrias afectadas podrán cumplir con las regulaciones gubernamentales y locales, y evitar daños al medio ambiente.
Además de las normas de seguridad y cumplimiento, la monitorización y el análisis de los gases industriales son necesarios para un control eficaz de los procesos.
Más allá de la seguridad, el cumplimiento normativo y la regulación, el monitoreo y análisis de gases industriales es fundamental para un control de procesos eficaz. Mantener la concentración óptima de gases industriales permite maximizar y estabilizar la producción, reducir los residuos y aumentar la eficiencia. El monitoreo y análisis de gases también es crucial para garantizar la calidad en la industria, ya que la composición de los gases en los sistemas monitoreados afecta la calidad del producto final.
Las tecnologías electroquímicas, infrarrojas y láser constituyen los tres tipos más importantes de sistemas de monitorización y análisis de gases. Cada tecnología está diseñada para gases, entornos y necesidades de precisión específicos, y se basa en principios analíticos diferentes.
Los analizadores electroquímicos de gases detectan el gas mediante reacciones químicas en los electrodos de una celda sensora. El gas, cuya concentración es visible en el sensor, reacciona en el electrodo de trabajo. Esta reacción libera o capta electrones, generando una carga eléctrica en el sistema. Esta carga permite medir la concentración del gas.
Este tipo de sensores consta de un electrodo de trabajo, un contraelectrodo y un electrodo de referencia, los cuales operan en un electrolito. Un gas de medición estable y selectivo atraviesa una membrana. En el sensor, el gas electroquímico experimenta una transición electroquímica al oxidarse el monóxido de carbono, mientras que el sensor electroquímico experimenta una transición electroquímica al reducirse el oxígeno.
Los dispositivos de seguridad personal utilizan analizadores electroquímicos para medir bajas concentraciones de gas. Constituyen la base de sistemas portátiles y fijos de detección de gases, así como barreras para la monitorización de la entrada de gases tóxicos en espacios confinados. Su función es detectar las emisiones. Su uso es frecuente en entornos médicos y de laboratorio, donde la medición de gases a bajas concentraciones es fundamental.
Los sensores electroquímicos son sensores de gas de alta sensibilidad, especialmente para la detección de gases a bajas concentraciones. Permiten detectar oxígeno, monóxido de carbono y sulfuro de hidrógeno con gran selectividad. Además, son dispositivos que funcionan con baterías, de bajo costo y bajo consumo energético.
En primer lugar, si se va a seleccionar un sensor, hay que definir el tipo y la concentración del gas, así como las condiciones del terreno.
Todos los sensores están sujetos al envejecimiento debido al agotamiento gradual del electrolito, la degradación de los electrodos y otros factores como la sensibilidad cruzada, la deriva y las condiciones ambientales cambiantes.
También será necesaria la calibración para mitigar la deriva y mantener la precisión. Los sensores tienen flexibilidad y limitaciones de velocidad inherentes, ya que cada uno está diseñado para detectar un solo gas.
Es valioso evaluar los datos de sensibilidad cruzada proporcionados por el fabricante, ya que existen entornos con múltiples gases y, por lo tanto, con diferentes lecturas de sensibilidad cruzada, lo que puede ayudar a mitigar las lecturas erróneas.
Dadas las limitaciones de las funcionalidades multigás, la vida útil y la sensibilidad cruzada (por ejemplo, ambiental frente a deriva), los analizadores electroquímicos están diseñados para su uso en diversas aplicaciones de seguridad y monitorización debido a su simplicidad, coste y eficacia.
Analizadores de infrarrojo no dispersivo (NDIR) Se mide la concentración de gases específicos mediante la absorción de luz infrarroja (IR). Los gases objetivo, como el dióxido de carbono y otros hidrocarburos, tienden a absorber la radiación IR solo en longitudes de onda definidas. Los sensores NDIR básicos constan de una fuente de luz infrarroja y una celda de muestra con el gas objetivo.
Dentro del sensor, se utiliza un filtro óptico para seleccionar la longitud de onda correspondiente al gas objetivo. Esta longitud de onda se convierte en luz infrarroja que se dirige a un detector. Un aumento en la concentración del gas a medir en el sensor conlleva un aumento en la absorbancia de la luz infrarroja y, por consiguiente, una disminución en la cantidad de luz infrarroja que llega al detector. Esta disminución en la cantidad de luz infrarroja, en comparación con una señal de referencia, permite obtener información sobre la concentración del gas en el sensor.
La tecnología de sensores NDIR está altamente desarrollada para el monitoreo de la concentración de dióxido de carbono en invernaderos y sistemas de climatización (HVAC). Los sensores NDIR también están altamente desarrollados para la detección de otros hidrocarburos como el propano y el metano, por lo que pueden utilizarse para monitorear la concentración de gases explosivos. Otras aplicaciones industriales incluyen el monitoreo de emisiones, la detección de fugas de refrigerante y el control de tecnologías.
Una de las principales ventajas de la tecnología NDIR es su larga vida útil. Al no depender de componentes consumibles como los electrolitos, suele durar mucho más que los sensores electroquímicos. Además, funciona correctamente en entornos libres de oxígeno, lo cual es importante para ciertos procesos industriales.
Los sensores NDIR suelen ofrecer tiempos de respuesta más rápidos y son resistentes a la contaminación química, lo que mejora su fiabilidad en condiciones exigentes. Su estabilidad y repetibilidad de medición los convierten en una opción fiable para la monitorización continua.
Los sensores NDIR suelen medir varios gases a la vez, no uno específico. Debido a que los gases absorben la radiación infrarroja en longitudes de onda similares, tienden a presentar interferencias mutuas. Su precio suele ser más elevado en comparación con los sensores electroquímicos convencionales.
También presentan limitaciones al medir gases que no absorben infrarrojos, como el oxígeno, el hidrógeno y el nitrógeno. Junto con el vapor de agua, la presencia de gases que absorben infrarrojos implica que el vapor de agua interfiere con la capacidad de estos sensores para realizar lecturas precisas. Esto significa que la radiación infrarroja y la humedad requieren que el vapor de agua se absorba y se mantenga en su máxima expresión.
Se deben considerar los elementos ambientales que requieren los sensores NDIR, especialmente los extremos de estos elementos. En ocasiones, esto limita la capacidad de los sensores para medir gases con precisión.
Los sensores NDIR son duraderos y suelen tener una vida útil superior a la de la competencia, especialmente en el análisis de gases. El precio de estos sensores se justifica por su durabilidad y longevidad. Al comprarlos, también es importante considerar sus limitaciones para determinar si cumplen con su función.
analizadores de gases láser Se emplean algunas de las técnicas de medición óptica más avanzadas. La más común es la espectroscopia de absorción con láser de diodo sintonizable modificado (TDLAS). En este sistema, el láser de diodo produce un haz de luz que se sintoniza y ajusta a la línea de absorción de un gas objetivo. Este haz de luz atraviesa una muestra de gas, y solo el gas objetivo absorbe el haz.
El sistema consta de una fuente láser sintonizable, una trayectoria óptica que puede ser puntual o abierta y un detector. El analizador de gases es capaz de cuantificar con gran precisión la concentración de gas midiendo la disminución de la intensidad de la luz en la trayectoria óptica en la línea de absorción del láser sintonizable.
Debido a que el láser sintonizable está configurado en una línea extremadamente estrecha, otros gases presentes en la muestra de gas interferirán muy poco, o nada, con la medición.
Los analizadores láser se utilizan ampliamente en aplicaciones que requieren alta precisión y respuesta rápida. Entre ellas se incluyen la monitorización perimetral y la teledetección en grandes áreas, el análisis de gases traza a concentraciones muy bajas y la detección de emisiones fugitivas en las industrias del petróleo, el gas y la química.
También se utilizan en entornos de gases de alta pureza, sistemas de optimización de la combustión y monitorización ambiental donde se requiere medición a larga distancia.
Los analizadores de gases láser poseen la capacidad inigualable de realizar mediciones precisas, rápidas y específicas, lo que resulta muy útil en numerosas mediciones y aplicaciones industriales y ambientales. Sin embargo, debido a su elevado coste y a la complejidad de la tecnología, la práctica debe ser el factor determinante.
Característica | Electroquímica | Infrarrojo (NDIR) | Láser (TDLAS) |
Principio de detección | La reacción electroquímica genera corriente. | Absorción infrarroja en longitudes de onda específicas | Láser sintonizado a la línea de absorción de gas |
Gases típicos | O₂, CO, H₂S, SO₂, NOx | CO₂, hidrocarburos (por ejemplo, CH₄), refrigerantes | Gases específicos (por ejemplo, CH₄, NH₃, HCl, H₂O) |
Especificidad | Bueno, con posible sensibilidad cruzada. | Detección moderada de gases de la familia | Excelente, altamente específico para gases. |
Sensibilidad | Rango de ppm a % | Rango de ppm a % | De ppb a ppm (niveles traza) |
Tiempo de respuesta | Artículos de segunda clase | Artículos de segunda clase | Casi instantáneo (en menos de un segundo) |
Esperanza de vida | 1–3 años | Más de 5 años | Más de 10 años |
Calibración | Frecuente | Periódico | Infrecuente |
Impacto ambiental | Sensible a la temperatura y la humedad. | Afectado por la humedad y el polvo. | Afectado por niebla, polvo y obstrucción del camino. |
Costo inicial | De bajo a moderado | De moderado a alto | Muy alto |
Consumo de energía | Bajo | Moderado | De moderado a alto |
Utilice los criterios de comparación para evaluar qué tecnología se ajusta mejor. Tenga en cuenta factores clave como la precisión, la especificidad del gas, el tiempo de respuesta, la vida útil y el coste.
Por ejemplo, los trajes electroquímicos están diseñados para la monitorización de seguridad de bajo nivel, la tecnología NDIR funciona bien para hidrocarburos y CO₂, mientras que los sistemas láser son ideales para la detección de alta precisión o a distancia.
El precio inicial no lo es todo. Hay que tener en cuenta los costes de mantenimiento, la sustitución de sensores y el tiempo de inactividad. En muchos casos, invertir mucho al principio resultará en menores costes a largo plazo.
Seleccione analizadores que cumplan con los estándares industriales pertinentes y las regulaciones locales en materia de seguridad y monitoreo ambiental. Esto es fundamental para evitar sanciones y garantizar informes confiables.
Una herramienta de apoyo a la toma de decisiones más precisa y eficaz en situaciones complejas podría ser, por ejemplo, una sencilla herramienta de apoyo. Para la selección de gas, una guía tipo lista de verificación, adaptada al entorno, el tipo de gas y el presupuesto, podría estandarizar el proceso departamental y ayudar a eliminar errores de selección.
Debe evitarse hacer suposiciones sobre circunstancias particulares, ya que la tecnología puede ser superior en ciertos aspectos. Cada tecnología tiene sus propias ventajas y desventajas según el caso de uso. Las decisiones racionales deben basarse en un rendimiento documentado, probado y cuantificable, en lugar de preferencias individuales.
La elección entre analizadores de gases electroquímicos, infrarrojos (NDIR) y láser depende de los gases objetivo, la sensibilidad requerida, las condiciones ambientales y el costo total de propiedad. Los sensores electroquímicos son rentables para el monitoreo de seguridad de gases individuales (p. ej., O₂, CO, H₂S). Los analizadores infrarrojos ofrecen mayor vida útil y un rendimiento confiable para CO₂ e hidrocarburos. Los analizadores láser brindan una velocidad, especificidad y detección de trazas inigualables para aplicaciones industriales y ambientales exigentes. Adapte la tecnología a sus necesidades reales, no solo al precio inicial.